Un día normal en la vida de una gestora de coworking

Hoy os quiero hablar de un día normal en la vida de una gestora de un coworking. Vamos, lo que usualmente se dice "hablar de su vida". Ya que la mía es un auténtico ejercicio de malabarismos.

Imaginémonos que somos martes.

 

El martes, como el lunes y cualquier otro día de la semana, eres Coralie Yap-Chine. Eres una persona como cualquier otra y te gustaría tomarte el desayuno tranquilamente con la radio puesta. Luego te gustaría ducharte gustosamente, lavarte el pelo, secarte el pelo, peinarte el pelo, maquillarte, escoger tu ropa cuidadosamente, vestirte y mirarte en el espejo para ver que está todo en orden. Incluso te gustaría tener media hora para ir a echar una carrera en el parque antes de empezar tu jornada laboral. Pero yo no recuerdo la última vez que eso sucedió, porque todas las mañanas son una carrera contrareloj. Porque cuando eres gestora de coworking, eres todo lo que eras antes y además, eres gestora de coworking.

 

Eso significa que no has sustituido tu antiguo trabajo por gestionar una nueva empresa y ganarte un "plus-sueldo", sino que simplemente has asumido la responsabilidad de gestionar un espacio y coordinar una comunidad. Gestionar un espacio significa gestionar licencias con los organismos competentes, gestionar la contabilidad, la emisión y el seguimiento, gestionar el mantenimiento, gestionar la imagen del coworking, hacer prospección de coworkers con los que te gustaría compartir el espacio, discutir con los dueños por una tubería rota, etc. Coordinar una comunidad significa seleccionar a las personas que van a compartir el espacio, coordinar los horarios, escuchar las peticiones, cuidar las relaciones, etc. Bien. Pues haces todo eso además de tu trabajo habitual como traductora y gestora cultural (dicen que la cultura está en crisis y yo estoy de acuerdo), como autónoma (y dale con los papeles y la subida de las cuotas), como cantante (bueno, es un asunto que por motivos obvios en los últimos meses está en stand by).

 

Algunas personas creen que ser gestor de coworker es ganarse la vida con ello. Están equivocadxs. Ser gestor de un coworking es ser un coworker como los demás, pero con mayores responsabilidades y un estrés de la hostia. Acumulas el estrés de casa, el estrés de ser autónomo, el estrés de trabajar en un sector que sufre mucho de los efectos de la crisis, el estrés de las facturas del espacio de coworking....

 

En realidad, lo bueno de ser un gestor de coworking es que tú también eres coworker. Decides rodearte de  gente cojonuda y con talento.

 

Por eso un día normal en la vida de un gestor de coworking es la demostración de que importa el valor humano en el ámbito profesional. De que vale su peso en oro el crear un espacio-tiempo en el que exista la posibilidad de que profesionales de distintos ámbitos en un momento dado podamos  dar a luz una idea brillante.

 

¿La espera y el estrés que conlleva valen más que un sueldo extra? Sólo el tiempo lo dirá.


Coralie Yap-Chine

Gestora de lala!bandería coworking en Santiago de Compostela

 

 

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